Mónica es única hija y por eso sus padres decidieron mudarse a la ciudad para brindarle una mejor calidad de vida, ya que viven en un pueblo muy apartado de la ciudad, el pueblo de Talí, un lugar hermoso rodeado de naturaleza y bellos paisajes.

A Mónica no le gustó la idea de irse del pueblo, por lo que juró hacer todo lo posible para no irse, comentándole a sus amigas lo que estaba pasando y les pidió su ayuda para hacer que sus padres cambien de opinión.

Una de ellas, le dijo que la podía ayudar, pero era una idea un poco arriesgada. Sin embargo, Mónica estaba desesperada y dispuesta a realizar lo que sea aceptando su propuesta acordando verse en la noche cuando sus padres estén durmiendo en casa de su amiga.

Y así fue, al llegar su amiga la bajó al sótano, este estaba lleno de velas y candelabros, pues su idea se trataba de hacer un conjuro ofreciendo favores a un espíritu para hacer que sus padres cambien de opinión. Mónica lo vio fácil y comenzaron con la ceremonia leyendo unos libros extraños que su amiga tenía, repitiendo unas frases que parecían estar en otro idioma y llevando a cabo una especie de danza, al terminar Mónica regresó a su casa como si nada hubiese pasado.

Al día siguiente, notó que sus padres estaban encerrados conversando y luego le informaron que no podrían irse para la ciudad porque su papá había perdido su trabajo por un accidente laboral y debió pagar los gastos de lo ocurrido a la empresa, por lo que no contaban con dinero suficiente para poder viajar.

También le dijeron que su madre había invertido el dinero que quedaba en un pedido grande de comida para un cliente e inexplicablemente toda se había dañado y ya no podía cumplir con la entrega perdiendo todo el dinero gastado. Se les veía muy tristes por ello, estaban en las ruinas y Mónica sabía porque.

el conjuroEsa noche casi no podía conciliar el sueño pensando en lo pasado, así que se sentó frente a ventana y de repente se comenzó a formar dentro de su cuarto una especie de portal de donde salió una imagen terrorífica que le exigió el pago por los favores ofrecidos; Mónica casi no se podía mover, se quedó sin saber qué hacer y le dijo que le daría su pago al día siguiente, al decir esto la presencia maligna desapareció.

Al preguntarle a su amiga cómo podía deshacer el hechizo, esta le dijo que sólo se destruía el hechizo diciendo toda la verdad a sus padres, así perdería su confianza y ese sería el pago que le daría al espíritu invocado, por lo tanto más nunca creerían en ella.

Esa noche Mónica se despidió de sus padres sin ellos saberlo, no era capaz de vivir sin su amor, así que entregó su cuerpo y ofreció su alma para que sus padres recuperarán lo perdido y no se acordarán de ella….dejando de existir desde ese momento.

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