En el zoológico vivía un elefante soñador que siempre había querido ser fotógrafo. Un día decidió compartir su deseo con el resto de los animales, aunque esta no fue la mejor idea, pues todos comenzaron a reír.

Incluso algunos de ellos le decían: “Es una idea tonta, no existen cámaras fotográficas para animales y mucho menos para elefantes”, “¿Qué vas a fotografiar?, aquí no hay nada que ver”, a pesar de los malos comentarios el elefante seguía emocionado con su idea.

Todos los días buscaba piezas que le ayudarán a fabricar una cámara especial para él. El proceso no fue para nada sencillo, tuvo que crear el diseño desde cero, ya que debía poder tomar las fotos con su trompa y además, guindarla sobre su cuello pasando por su gran cabeza.

Luego de muchos días y gran esfuerzo, el elefante logró construir su cámara, por lo cual, decidió que tomaría sus primeras fotografías con ella. Aunque su invento era tan grande que parecía una careta y los otros animales comenzaron a burlarse de él.

Se sintió tan mal que por un momento pensó en dejar su sueño de lado y olvidarse de la fotografía, quizá todos los demás tenían razón y este no era más que un tonto sueño. Sin embargo, no se rindió y se dio cuenta que gracias al tamaño de la cámara y su diseño, todos los animales salían riendo en sus fotos.

Por lo cual, comenzó a hacer chistes mientras tomaba las fotografías, de esta manera aumentaba las risas de los demás animales. Sin duda, era un elefante muy carismático y divertido, lo cual permitía que la calidad de las fotografías fuese mayor.

De esta manera, el elefante soñador consiguió tomar fotografías asombrosas de los demás animales, en donde siempre se les veía contentos y divirtiéndose. Incluso los animales más tristes y malhumorados del zoológico como el gorila o el cocodrilo salían riéndose en las fotos.

Gracias a su talento, el elefante se convirtió en el mejor fotógrafo entre todos los animales y alcanzó gran popularidad, incluso, se convirtió en el principal fotógrafo del zoológico, encargado de todos los demás.

La noticia se extendía tan rápido que animales de otros zoológicos viajaban a conocer a este talentoso elefante y le pedían que los fotografiara. Consiguiendo el reconocimiento de noticieros y programas de televisión, además, todos los animales lo contrataban para las fotos de sus documentaciones y pasaportes necesarios en cada zoológico.

Muchos periodistas como Juan la jirafa y Alberto el león lo entrevistaron, curiosos por conocer su carrera y como había iniciado en la fotografía, por lo cual, el elefante no dudó en contar su historia y como el resto de los animales en un inicio se reían de él.

De esta manera, el fotógrafo comprendió la importancia de perseguir sus sueños aunque se burlen de sus ideas, lo esencial de superar las dificultades e incentivó a todos a esforzarse para conseguir el éxito en sus proyectos, ya que a pesar de todas las dificultades, él logró su mayor deseo.

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