Los seres humanos habían sido muy malos. Habían talado sus bosques, contaminados sus mares y arrojado chatarra al espacio. En vista de todos los contratiempos que estaban causando, los extraterrestres decidieron que lo mejor sería eliminarlos para que no causaran más daño al universo.

Sin embargo, habían acordado que no sería justo desaparecerlos sin darles una segunda oportunidad. Por ello, se reunieron con los principales líderes mundiales y les ofrecieron un acuerdo a cambio de perdonarles y de que cambiaran para bien.

Se jugaría un solo partido fútbol, los mejores equipos extraterrestres contra los mejores equipos humanos. Si los humanos ganaban, tendrían otra oportunidad. Si perdían, desaparecerían. Los equipos que se enfrentarían se decidirían a la suerte. Así, solo un par de equipos profesionales se atrevieron a cargar semejante peso sobre sus hombros.

Bueno, ellos y un grupo de abuelitos que en su juventud habían sido jugadores de fútbol. Los pobres estaban tan despistados que ni siquiera sabían cómo habían terminado allí. Por gracioso que pueda parecer, cuando se sortearon los equipos para el partido, tocó el equipo de los extraterrestres más fuertes y atléticos en contra de los abuelitos.

Las personas manifestaron, los gobernantes amenazaron, pero no había nada que hacer. Los extraterrestres fueron claros y el sorteo había sido justo. Sin embargo, acordaron darles a los abuelitos la ventaja de escoger el momento y el lugar del partido.

Todas las personas estaban enojadas con los abuelitos, nadie quiso apoyarlos o ayudarlos a practicar. Solo sus nietos estaban dispuestos a ayudarlos. Sin embargo, sus entrenamientos

consistían en escuchar las historias y las hazañas que los abuelitos habían hecho en su juventud una y otra vez.

A los chicos no les molestaba, las historias de sus abuelos les gustaban mucho. Aunque muchas parecían imposibles al ver lo mayores y débiles que estaban los abuelos en la actualidad.

Cuando los extraterrestres se reunieron con los abuelitos para discutir los detalles del encuentro,

uno de los nietos de los jugadores tuvo una gran idea.

  • “El partido tendrá lugar en el campo Maracaná, mi abuelo me ha contado mucho de ese lugar. Además, se jugará en el año 1960.” – Dijo el pequeño.
  • ¿En el año 1960? ¡Eso fue hace sesenta años!” – Contestaron los
  • “¿Están de broma? – Contestó el joven – “¿Han venido a acabar con los humanos y no han traído una máquina del tiempo con ustedes?”.
  • “¿Con quién crees que estás tratando, niño? – Dijo un extraterrestre con tono de indignación – “¡Desde luego que tenemos una máquina del tiempo! Lo que hay que escuchar…” – Prosiguió el extraterrestre – “Mañana a primera hora viajaremos a 1960 y transmitiremos el evento en vivo para todos los humanos y ”

Al siguiente día, extraterrestres y abuelitos se congregaron en el estadio Maracaná y abordaron la máquina del tiempo. Conforme los años retrocedían, los abuelitos perdían arrugas, recuperaban cabello, ganaban músculos y energía, mientras tanto, los extraterrestres se hacían bebés.

Como era de esperar, los ahora jóvenes abuelos demostraron habilidades increíbles y dominaron el partido de principio a fin. Cuando regresaron al presente, fueron recibidos y aclamados como héroes.

Los extraterrestres eran justos y aceptaron su derrota reconociendo la valía de los abuelitos y la astucia de sus nietos, así que se retiraron en paz. Los humanos habían sido consientes de la suerte que habían tenido, así que se propusieron a cuidar y respetar mucho más a su planeta.

Nunca debe subestimarse a nadie. Todas las personas tienen gran valor y son capaces de lograr cosas increíbles. Nunca olvides dar valor a las ideas y al esfuerzo de los demás, algún día podrían sacarte de un aprieto.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.